jueves, 16 de marzo de 2017

Cantos de las tierras pardas por Ventura Villarrubia Pila





• Pecellín Lancharro, Manuel (1984). OCHO POEMAS EXTREMEÑOS (De la obra Cantos de las tierras pardas). Revista de Estudios Extremeños XL nº 2 may-ag. p. 233-254



Ventura Villarrubia Pila (Estación de Brazatortas-Veredas (Ciudad Real) 14-7-1897/México 6-2-1968) Aunque nacido en Ciudad Real, estuvo afincado desde su juventud en Granja de Torrehermosa (Badajoz). Fue un campesino de la tierra autodidacta, de ideas progresistas, que se perdió entre las llamaradas de la guerra civil y posteriormente en el exilio. Con la fuerza arrolladora de sus versos nos da a conocer los problemas del hombre del campo. Escribió en 1922 en castúo el poemario "Cantos de las tierras pardas" editado en Azuaga (Badajoz) con prólogo de Antonio M. Abellán, aunque fechado en Jumillla el 31 de agosto de 1921, mismo año en que Chamizo publicara El Miajón de los Castúos.


Como ayudante de sus actividades comerciales, Ventura Villarrubia tuvo al joven “granjeño” Martín Blázquez García, nacido en Azuaga en 1911, que lleva en su fuero interno la vocación del dibujo. Al desarrollo de ésta su natal inclinación le ayuda intensamente su jefe y los volúmenes de su biblioteca dedicados al Arte, así como Doña Felisa de la Gala, esposa del buen alcalde D. Paco, al regalarle un valioso estuche de elementos pictóricos. Con 16 años se traslada a Sevilla, en donde consigue trabajar en La Cartuja ( en un pasado cercano, famosa y afamada fábrica de cerámica y, en un futuro próximo, recinto de la Expo’92) como decorador de platos, fuentes, jarras, etc. Y también en la célebre Casa Rubio pintando abanicos.


Algunas obras: La campana del hambre (1920) , Cantos de las tierras pardas (1922). Destacan sus artículos “Forja”, “La voz del pueblo”, “Ariete”, “También”, “Germinal”, “Redención”, “Hacia las Cumbres” y otros, al mismo tiempo que produce libros de narrativa como “Brumas”, “El Santiago de Senda”, “Niño Ramón”, así como ordena el poemario “Homenaje”, que no puedo publicar por la muerte se lo impidió. 


EL SEGAOR. Recita Rafael Santiago Martín de las Mulas.